Himno al Gral. Martín Miguel de Güemes

Por Alicia Poderti

"Las versiones del Himno a Güemes (1918)"

"Vieron solo, asombrados los reyes,

Cuando el Sol descendiendo los Andes

Coronaba con su oro a los grandes,

Al volar una airosa vestal:

Que agitando su enseña celeste,

A ese Sol le arrancó un áureo rayo

Y escribió: ¡Gloria al pueblo de Mayo!

En la frente del cielo triunfal".

Fragmento del poema "Guerra de los Gauchos", (Himno a Güemes) de Gabriel Monserrat.

Para aproximarnos al estudio de las distintas versiones del Himno a Güemes, debemos centrarnos primeramente en el estudio de la Revista Güemes, dirigida por Benita Campos 1, quien formó la "Asociación Pro-Patria", la que tenía por objetivo exaltar la Gesta Güemesiana.

Gabriel Monserrat

En este contexto, se realizó un concurso musical patrocinado por la Revista en 1909 con la intención de que el poema original del Tte. Gabriel Monserrat, titulado: "Guerra de los Gauchos" (Cfr. Anexos I) tuviera música y pudiera ser interpretado como Himno dedicado al héroe gaucho. En el certamen resultó ganadora la obra musical compuesta por el maestro italiano Rafael Baldassari. Esta versión fue ejecutada por primera vez el 12 de junio de 1910 en el teatro Victoria y cantada por el coro del Colegio Belgrano. Los pocos datos que conoce mos de Rafael Baldassari, un italiano cellista (1861-19??) nacido en Roma, son registrados por la Revista Güemes al otorgársele el Premio, que consistía en Medalla de oro y diploma alegórico en pergamino. Baldassari, quien se presentó al concurso con el seudónimo de "Porteño", es definido en las páginas de la revista como un "verdadero maestro en el arte de Verdi y de Donizzetti; reside en Buenos Aires, donde vive modestamente, como sucede siempre a los privilegiados de la cultura y del arte. Como un estímulo al compositor afortunado, publicamos su retrato dando a la vez una reseña de los demás trabajos que lleva publicados" (en revista Güemes , Nº 34, marzo de 1909, p.377).

Rafael Baldassari

"La Velada Patriótica" de junio de 1910 realizada en el teatro Victoria, fue organizada también por Benita Campos y las "Damas Vicentinas" de la Parroquia La Candelaria. Se cantó el Himno "Guerra de los Gauchos" y se destacaron las palabras de don David Saravia y las ofrendas florales de doña Güemes de Latorre y Güemes de Arias.

Pero esta investigación acerca del Himno a Güemes nos hace desembocar en un tema poco conocido. La letra de este primer Himno o poema original de Gabriel Monserrat, también llevó música de otro compositor. Existe una partitura aprobada por el Ministerio de Educación y corresponde a 1918, con música de Enea Verardini 2.

Verardini

Poco sabemos del maestro Baldassari, pero sin embargo hay más registros bibliográficos del músico Enea Verardini, quien nació el 9 de octubre de 1863, en Bolonia (Italia), donde se graduó de profesor de música y piano, compositor y concertista de violín. En el año 1880 se trasladó a la Argentina como primer violinista de la orquesta que actuó en el Teatro Colón. En esa oportunidad conoció al Dr. Fernando Pampin, quien lo invitó a radicarse en Corrientes designándolo Inspector de Música de las escuelas provinciales. Como docente cumplió funciones en distintos establecimientos de la ciudad: la Academia de Bellas Artes e Idiomas 'Josefina Contte', la Escuela Normal de Maestros 'José M. Estrada', la Escuela Normal de Maestras 'Juan G. Pujol'y la Escuela Sarmiento; además de brindar clases particulares.

Como músico ofreció numerosos conciertos en el Teatro Oficial Juan de Vera, en los clubes Social y el Progreso, en el cine teatro La Perla y en la inauguración de la Mansión de Invierno de Empedrado. También en distintas localidades del interior de nuestra provincia, en la provincia de Santa Fe y en Capital Federal. Fue autor de innumerables composiciones musicales, destacándose entre ellas el "Himno a Corrientes", con letra del teniente primero Gabriel Monserrat. El mismo se estrenó el 25 de mayo de 1910, en el Teatro Oficial Juan de Vera, en velada conmemorativa al centenario de la Revolución de Mayo. Falleció el 13 de mayo de1929 en la ciudad de Corrientes 3.

La música de la partitura que constituye nuestro objeto de estudio y que se titula "Himno a Güemes", de 1918, se inicia con una introducción en tempo Maestoso, pasando a Piú Mosso y Agitato. Cuando comienza el canto la partitura indica Marziale, es decir el ritmo de Marcha. Y todo revela que hay coincidencia en la adaptación (Cfr. Anexos III), ya que el canto comienza con la estrofa: "¡Escuchad! Hondo grito de guerra"., tal como se canta hoy el mencionado himno en la versión cuya música se atribuye al maestro Baldassari (Cfr. Anexos II).

Según se consigna en la contratapa de la misma partitura, el compositor de la música de este himno, Enea Verardini, es autor de muchísimas obras de gran trascendencia en la misma época (Valses con letras en francés, canciones en inglés, Two -Step, One Step, Tangos, Fox Trot, y otras Marchas, como "Viva la Patria" con letra de Rafael Obligado, "Himno a Alem", "Himno a Corrientes", con letra de Gabriel Monserrat 4, "Himno a Belgrano", "Himno a la Virgen de Itatí", con letra de Guido y Spano, etc.

También la revista Güemes consigna que Verardini compuso, junto a Monserrat, el Himno a Mitre, cuya letra reproduce íntegramente en el número dedicado al "Centenario del nacimiento de Mitre", (Revista Güemes , Nº 58, junio de 1921, pp 728-730).  

La presencia de Monserrat en la Revista Güemes es frecuente desde los primeros años de su creación, publicando poemas dedicados al jefe gaucho. Conocedor de la historia argentina y de la gesta güemesiana no nos ha de sorprender que el rasgo fundamental del este Himno inspirado en el poema de Monserrat hace constante alusión al protagonismo de los gauchos en la guerra independentista. Esto queda demostrado en la totalidad del poema, que contiene estrofas como la siguiente:

De fragosas alturas sus armas

Bronco atruenan de día y de noche,

La osadía del gaucho en derroche

Dio gran fama a su altivo adalid;

Protegidos por sus guardamontes

Hábilmente en las frondas se escurren,

Y, a los llanos sagaces concurren,

¡A lancear a los hijos del Cid! 5

Recordemos que durante las luchas de la emancipación, los gauchos se integraron a una estrategia militar dirigida por el General Güemes y organizada sobre la base de la guerra de guerrillas. Esta estructura se sostenía con el esfuerzo de cualquier poblador en condiciones de tomar las armas -pastores, arrieros, labradores, artesanos-, conformando un ejército que se componía mayoritariamente de criollos y mestizos pero que también incorporó a negros esclavos.

La táctica militar inaugurada por Güemes significó la puesta en escena del tipo gaucho o criollo como protagonista de las guerras independentistas. Esto se reproduce en el resto de América del Sur, donde estas luchas generan movilidad social. Así, las guerras de la emancipación tienden a producir un grado de acercamiento entre los criollos y las clases populares, en tanto la elite dirigente se ve obligada a valorar la valentía, el lenguaje popular y las formas culturales del pueblo. En esta etapa, la categoría de "gaucho" adquiere otro status social y los miembros de esta clase son compensados por su tarea heroica. Dentro de la escala de beneficios acordados por Güemes para los gauchos soldados, se encontraba el "fuero gaucho", que consistía en el privilegio de no pagar los arriendos de aquellas tierras abandonadas por dueños contrarios a los ideales revolucionarios (Cfr. Pérez de Arévalo, 1979).

Por otro lado, la idea del proyecto continental también está presente en el poema de Monserrat, y ponemos como ejemplo una estrofa clave:

En la última vez que invadieron

Hiere a Güemes el plomo. y la vida

Al rendir por la Patria querida,

Entra a Lima triunfal San Martín.

Y Bolívar que vence hasta Quito

De Colombia en la armas al frente,

Tremolando su emblema luciente

Va al encuentro del gran paladín . 6

De este modo, la lucha independentista y en especial la gran gesta güemesiana, que fuera leída durante años como una defensa de intereses locales, se transforma en una empresa de escala continental, en el que la que la América del Sur adquiere su propia identidad frente al otro continente "europeo"

El soldado que triunfa en Europa

Que de lauros orló su oriflama,

Poco a poco perdió su alta fama

Que gozaba de gran guerreador.

De radiante diadema cegado:

"Vencedor el coloso del mundo" 7

Al medirse ante gaucho iracundo

Agraviado se siente en su honor . 8

Esta simbología encaja con el ideario del momento en el que se escribe este poema (que se propuso como letra del Himno) y también con la visión profética y amplia de los generadores de una Independencia a nivel macro. Recordemos los proyectos continentales de San Martín y Bolívar. Para Güemes, estratega del plan sanmartiniano, el ideal patriótico estaba concebido como un plan geo-político integral. Este diseño se articulaba a un proceso que convocaba a los distintos sectores sociales con el fin de realizar el proyecto de una libertad común para los países sudamericanos.

Nos hemos aproximado a la gesta güemesiana a través del análisis de la letra de un Himno misteriosamente olvidado. Este poema surge casi un siglo después de la muerte de Güemes, cuando ya los proyectos de una sudamérica libre han perdido fuerza y se han constituido las modernas naciones.

Hacia principios del siglo XX, cuando Güemes todavía era un ser olvidado por sus comprovincianos y repudiado por la historia oficial, será Benita Campos quien contribuya fundamentalmente al rescate de su figura. En un contexto de sucesivas conquistas femeninas en el campo de la escritura, la tarea de esta mujer marca un verdadero hito en la historia del periodismo femenino. Así, l a revista Güemes 9, fundada y dirigida por Benita Campos fue merecedora de importantes elogios, no solamente por parte de intelectuales del país, sino de numerosos escritores latinoamericanos que colaboran en la publicación quincenal, con notas históricas, sociales y literarias. Esto muestra que la proyección de la revista también es continental (Cfr. Poderti, 2005).

De este modo, la directora puso en marcha los dispositivos ideológicos que permitirán la construcción de la imagen del guerrero como arquetipo del héroe gaucho capaz de encarnar un principio de identidad regional que supere las fronteras de las naciones recientemente trazadas. Es justo mencionar que también d istintos estudios pioneros (Juan Martín Leguizamón, Bernardo Frías) fueron los que contribuyeron a reforzar la imagen de estratega militar y hábil político, facetas que se demuestran en el despliegue de la táctica güemesiana integrada al plan emancipador de San Martín, cuyo objetivo primordial era unificar a la América Hispana desde Lima hacia el Sur.

Es importante resaltar cómo las formas artísticas han contribuido a la estructuración de las identidades regionales y nacionalidades, como algunos poemas, canciones y, sobre todo, los himnos. Según Benedict Anderson, los himnos y canciones patrias son conjuntos semánticos que pueden mutar en el tiempo, re-simbolizando la idea de nación que se desea que los ciudadanos imaginen (Cfr. Anderson, 1993: 200-217).

Este estudio plantea un desafío para estudios más profundos sobre esta canción importante y además, para realizar una restitución histórica al verdadero autor de la música del Himno a Güemes. Si bien en 1909 la Revista dirigida por Benita Campos premia la versión con música de Rafael Baldassari, en el número 58 del año 1921 la misma revista publica el Poema "Guerra de los Gauchos", Himno a Güemes, con música de Enea Verardini. Y además se hace constar que este Himno ha sido "adoptado" por el Ministerio de Instrucción Pública, como canto obligatorio en las escuelas normales del país. 10

Todas estas reflexiones invitan a una re-escritura de la historia desde la perspectiva socio-cultural con intervención de la transdisciplina. Así, la música, la literatura, las revistas culturales, las imágenes pictóricas y las tradiciones significan documentos válidos que implican un desafío constante en la tarea de la construcción de la historiografía.

1 Benita Campos nació en Salta en 1882 y se recibió de maestra en la Escuela Normal en 1901. Colaboradora de los diarios locales, como el períódico El Cívico, fundó y dirigió la revista Güemes, en la que plasmó su objetivo de resaltar el accionar de las figuras de los principales héroes de la emancipación americana. Falleció el 26 de agosto de 1925 en ejercicio de su labor docente. Benita Campos fue una mujer de avanzada que rompió con los cánones tradicionales de principios de siglo, en el que la mujer sólo debía ocupar el espacio del hogar y de la familia, dejando a los hombres otros ámbitos de acción, como el periodístico. Es loable la iniciativa de la directora de Güemes , que va más allá de los condicionamientos de su tiempo y transgrede aquellas fronteras entre el espacio femenino privado y el público. El resultado es una revista de formas cuidadas no sólo en lo estético, sino en la esencia misma, ya que intenta ser un vehículo de revalorización de nuestra identidad regional, elevando las figuras del General Güemes y de la escritora Juana Manuela Gorriti a un lugar nunca antes propuesto.

2 El original de la partitura fue adquirido con fondos del CONICET en una librería de textos antiguos de San Telmo, Buenos Aires. Está en buen estado de conservación y el moho no alcanzó a dañar los enormes folios en los que están impresos los pentagramas con el arreglo musical de Enea Verardini y el poema "Guerra de los Gauchos" de Gabriel Monserrat. El texto fue publicado por: Imprenta Musical Ortelli, Belgrano 2847, Buenos Aires. En la última foja de la partitura se explicita: "Sr. Inspector General de Enseñanza del Ministerio de Instrucción Pública: Los Himnos a Güemes y a Belgrano cuya aprobación se solicita en la nota adjunta, son dos obras meritorias por la letra y la música que con verdad y fielmente la interpreta con fluidez e inspiración. Su estructura armónica es correcta y hay espontaneidad en su melodía de corte solemne y marcial. La tesitura es más apropiada para alumnos del Curso Normal en las Escuelas de Maestras. Con mucho agrado han de ser entonados sin duda alguna en las Escuelas de la Nación. Por las consideraciones que anteceden, opino que pueden ser aprobados los Himnos a Belgrano y a Gúemes. Inspección 26 de diciembre de 1918. fdo. José Rosendo Bavio.

Buenos Aires 28 de diciembre de 1928, vuelva a la Inspección General de Enseñanza para que se sirva tener en cuenta las presentes obras al efectuar la selección de los cantos escolares, conforme a la resolución de fecha 8 de octubre, comunicada por circular Nº 36 de este Ministerio. Fdo. Salinas.

Hay un sello del Ministerio de Instrucción Pública."

3 La biografía de Enea Verardini ha sido consultada en el Diario El Litoral de Corrientes, Miércoles, del Martes, 02 de Enero de 2007 .

4Cfr. Reunión LXXXVI, 9ª Sesión Ordinaria del 1º de julio de 2003, de la Honorable Cámara de Diputados Provincia de Corrientes, Sistema de Ordenes del Día de la Prosecretaria. A hs. 17: 00: Asuntos Entrados, Comunicaciones Particulares, para conocimiento: 2.- Expte. 1553: Sr. Alberto Romero remite documentación respecto al "Himno de Corrientes", compuesto por Don Enea Verardini y Tte. 1º Gabriel Monserrat, estrenado el 9 de julio de 1916 en el Teatro Juan de Vera. 2rme solicitado por o

5Cfr. Anexos I. Estrofa VIII.

6Cfr. Anexos I. Estrofa XIII.

7En este contexto, la metáfora "coloso del mundo" de Monserrat se refiere, indudablemente, a Napoleón Bonaparte.

8Cfr. Anexos I. Estrofa IX.

9La colección de la revista fue relevada en el Archivo Histórico de Salta y objeto de numerosos estudios por la autora de este trabajo.

10 En este voluminoso número del año 1921, realizado en homenaje a los cien años de la muerte del héroe Gaucho, se incluye una imagen del famoso cuadro que representa la muerte de Güemes, pintado por Alice, junto a un artículo que peticiona la construcción de un monumento al Inca Manco Capac.

scuchad, hondo grito de guerra

Hiende el aire vibrando cual trueno.

Desde Salta a Yavi en su seno.

Que hace al gaucho patriota indignar.

 

Y cual recio huracán que se agita

Estruendoso en carrera gigante

Así corre aquel pueblo arrogante

De opresores la Patria librar.

 

Gloria eterna a los Gauchos Famosos,

Que al triunfar en la lid sin cuartel;

Coronaron la Patria orgullosa

De radiante y sublime laurel

 

Letra Gabriel Monserrat

Música de Enea Verardini

BIBLIOGRAFÍA

ANDERSON, Benedict, 1993, Comunidades imaginadas. Reflexiones sobre el origen y difusión del nacionalismo , México: Fondo de Cultura Económica.

CAMPOS, Benita (Directora), 1907-1924, Güemes , Revista Literaria y Social , Salta.

FRÍAS, Bernardo, 1971-1973, Historia del General Martín Güemes y de la Provincia de Salta, o sea de la Independencia Argentina , Buenos Aires: Depalma.

PODERTI, Alicia, 1999, "Martín Miguel de Güemes y el combate de las pasiones", en el libro Historias de Caudillos Argentinos , Buenos Aires: Alfaguara, Taurus, Aguilar, Altea. Tomo coordinado por Jorge Lafforgue con prólogo de Tulio Halperín Donghi. Quinta Edición (Pocket) 2002, Buenos Aires: Suma de Letras Argentinas, colección Punto de Lectura.

----------------------, 2001, " Martín Miguel de Güemes. Fisonomías históricas y ficcionales", ponencia del U NDÉCIMO CONGRESO NACIONAL Y REGIONAL DE HISTORIA ARGENTINA, organizado por la Academia Nacional de la Historia, Córdoba, 20 al 22 de septiembre de 2001.

---------------------, 2005, De Güemes a Perón. Revistas culturales y periodismo en Argentina , Buenos Aires: Editorial Nueva Generación.

ANEXOS:

  1. Himno a Güemes, versión de Gabriel Monserrat y Enea Verardini (1918).

Inspirado en el poema "La guerra de los gauchos", dedicado por Gabriel Monserrat a la distinguida escritora salteña Sta. Benita Campos.

I

Por Caminos del Sur de Bolivia

Marcha ardiente la hispánica tropa

Que ha vencido a famosas de Europa,

Se ve el sol en sus armas brillar,

Inflamada de grande arrogancia

A los aires tremola pendones

Y el tropel con belígeros sones

Hace el suelo doquier retemblar.

II

¡Ellos son! . ¿No los veis como avanzan?

Que será de la Patria querida

Ante empuje de tropa aguerrida

Que ha ceñido su lauro inmortal

¿Qué ha de ser de ese pueblo de Salta

Sin hazañas, sin brillo y sin armas,

Doblará la cerviz entre alarmas

A su paso glorioso y triunfal?

III

¡Escuchad!... Hondo grito de guerra

Hiende el aire vibrando cual trueno;

Desde Salta a Yaví en su seno

Que hace al gaucho patriota indignar:

Y cual recio huracán que se agita

Estruendoso en carrera gigante,

Así, corre aquel pueblo arrogante,

De opresores la patria a librar.

IV

¿A las armas! Atruena en los valles,

Y se ven agruparse guerreros

Reluciendo en sus diestras aceros;

¡Qué de Güemes acoge el clamor!

Y estirando sus potros el cuello

De ancha crin que el violento aire azota,

Se repliega entusiasta el patriota

Acosando al soberbio invasor.

V

¡A las armas! El ínclito Güemes

Como Alcides los bravos incita,

Su corcel desfogado se agita,

¡Ha encendido la lid por doquier!

Y no queda retazo de tierra

Sin que el chuzo del gaucho que hostiga,

No lo encharque de sangre enemiga

Que enrojezca humeando al correr.

VI

Humahuaca, Jujuy, San Pedrito,

Chicoana, El Rosario y Tilcara,

Abra Pampa y en donde estampara

Con soberbia su planta el audaz;

Le circunda esa gaucha mesnada,

Semejando en acecho una tromba

Que al caer de improviso cual bomba

Cien trofeos levanta fugaz.

VII

De fragosas alturas sus armas

Bronco atruenan de día y de noche,

La osadía del gaucho en derroche

Dio gran fama a su altivo adalid;

Protegidos por sus guardamontes

Hábilmente en las frondas se escurren,

Y, a los llanos sagaces concurren,

¡A lancear a los hijos del Cid!

VIII

¡Fue la lucha feroz!... Tiradores

Guarecidos en selvas agrestes,

Denodados batían las huestes,

Sus columnas haciendo ralear.

Por doquiera El Centauro Gloriosos

Enseñó a La Serna el Presunto,

Que ese gaucho era un vivo trasunto

Del patriota argentino al lidiar.

IX

El soldado que triunfa en Europa

Que de lauros orló su oriflama,

Poco a poco perdió su alta fama

Que gozaba de gran guerreador.

De radiante diadema cegado:

"Vencedor el coloso del mundo"

Al medirse ante gaucho iracundo

Agraviado se siente en su honor.

X

Y su hueste diezmada en su avance,

Se detiene impotente y deshecha;

Su arrogancia quedaba maltrecha

No pudiendo a ese pueblo humillar.

¿Dónde están su braveza y pericia

Y el laurel cuyas sienes enjoya,

Si fue Salta, novísima Troya,

Y les vio el San Bernardo cejar?

XI

Sí; mirad, cual retorna burlado

Tanto heroico soldado de España

Perseguido entre selva o maraña,

Por doquiera dejado en tendal:

Su bagaje, sus muertos y equipos,

Sus cureñas, y débiles brutos

Que al morir de cansancio o de enjutos,

Les desgarra el sangriento puñal.

XII

Con su lazo trenzado en la liza

Nuestro criollo a una voz de la raza,

En su audacia, realistas enlaza,

Y doblar se les ve la cerviz.

Y la Historia de bellos ojazos

Al saber que el león ya se humilla

Apacible escribió de rodilla

Ricas fojas de un áureo matiz.

XIII

En la última vez que invadieron

Hiere a Güemes el plomo. y la vida

Al rendir por la Patria querida,

Entra a Lima triunfal San Martín.

Y Bolívar que vence hasta Quito

De Colombia en la armas al frente,

Tremolando su emblema luciente

Va al encuentro del gran paladín.

XIV

Los señores del cetro no vieron

Que el Supremo a los hombres le plugo

Quebrantaran de oprobio su yugo,

En honor de la sacra igualdad:

Que perdiera la causa patriota

Imponiendo el poder fuera mengua,

Y oprimir era en vano la lengua

Cuando el pecho grabó: ¡LIBERTAD!

XV

Vieron solo, asombrados los reyes,

Cuando el Sol descendiendo los Andes

Coronaba con su oro a los grandes,

Al volar una airosa vestal:

Que agitando su enseña celeste,

A ese Sol le arrancó un áureo rayo

Y escribió: ¡Gloria al pueblo de Mayo!

En la frente del cielo triunfal.

CORO

¡Gloria Eterna a los gauchos famosos

Que al triunfar en la lid sin cuartel,

Coronaron la Patria orgullosos

De radiante y sublime laurel!

SALTA

(Soliloquio)

XVI

Es mi túnica blanca y celeste,

Verde lauro mi frente corona,

Ya mi alma tan solo ambiciona

Hollar sendas de paz y de amor.

A través de los níveos encajes

Este pecho entusiástico late

Y mi brazo en las gestas combate,

En mi afán de progreso y Labor.

XVII

Yo soy Salta, la invicta amazona,

Que en la hazaña viril de Febrero,

En la historia esculpí con mi acero

Una foja de espléndida luz;

Con mi brida impetuosa al realista

Humillé su cerviz en el llano

Y rindióse al virtuoso Belgrano

En el campo inmortal de la Cruz.

XVIII

Yo soy Salta la Esparta del Norte,

Gran baluarte yo fui en lejanías,

Se vio allí estrellar tiranías

Cual en rocas las olas del mar

¡Mis augustas hermanas ondearon

En los Andes la sacra bandera

Bajo el Sol que en su altura hechicera

Fue su imagen, de amor a estampar!...

XIX

Mientras siembran ruidosas victorias

En su lidia gigante y homérica

Por salvar de su yugo a la América,

Me lancé con mi brioso corcel.

¡Fulgurando mi acero, al realista

Le trazó en la frontera una marca.

San Martín va al Perú. desembarca,

Y la Gloria me ciñe un laurel!

XX

Yo soy madre de insignes patriotas,

De un varón que Belgrano retempla,

Y entusiasta la Patria contempla

A mi Güemes, ideal paladín.

Que aún más grande y feliz que Leonidas,

Clamoroso la bóveda atruena;

Y alcanzando la raya. sofrena

Su pegaso que agita la crín.

XXI

Yo soy Salta la egregia heroína,

Que cual sol resplandece en la historia;

Embrazando el escudo de gloria

Y esgrimiendo la espada triunfal.

¡Soy la altiva y gallarda provincia,

La de insigne y soberbio pasado,

La que otrora a la Patria ha ofrendado

Fojas de oro en su lidia inmortal!

TRIUNFAL

En mi sien que véis erguir,

Me envanezco yo al ceñir

Este fúlgido laurel

De mi Güemes, el campeón

Que otro tiempo en su corcel

Recibió de galardón

De la augusta Libertad

Por su grande heroicidad;

Mientras suelta en su bridón

La mesnada brava y fiel

En magnífico tropel

Vitoreaba a la deidad.

Es mi orgullo este joyel,

Simboliza mi lealtad;

Es mi premio de virtud,

Un recuerdo de otra edad,

¡A mis héroes gratitud,

prez, y excelsa majestad!

Material complementario:

1: Copia facsimilar de la partitura original del Himno a Güemes, letra de Gabriel Monserrat y música de Enea Verardini (1918).

2. Interpretación de la partitura original, música del compositor Enea Verardini (1918), que coincide con la versión abreviada que hoy se canta (Estrofa III y Coro).