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Gregorio de Castañeda |
Larga fue la contienda entre los capitanes procedente del Perú y los de Chile. Sucedió muchas veces que estos últimos renegasen de su origen y aceptasen la jurisdicción de Charcas, como lo hizo el general Juan Pérez de Zurita, uno de los más ilustres hombres de su tiempo. Vino contra él Gregorio de Castañeda; lo prendió y lo remitió al otro lado de los Andes. Llevado el pleito, por éste y por otros territorios, al conocimiento de la Corte, informó el Consejo de Indias y se expidió al fin la Real Cédula del 20 de agosto de 1563 en la que se declaró que todos los territorios que quedaban al oriente del cordón central de la Cordillera pertenecían a la gobernación del Tucumán; por lo cual las autoridades de Chile debían abstenerse de entrar en ellas. Esta cédula tiene grande importancia actual en nuestra cuestión de límites con Chile.
En el lugar donde actualmente se encuentra el barrio de Ciudad de Nieva, en las planicies altas sobre el Xibi Xibi, el 20 de agosto de 1561, funda la primera ciudad jujeña, llamada de Nieva, en homenaje al virrey del Perú. En muy precarias condiciones subsistió el escaso poblado hasta 1563, en la rebelión de los calchaquíes. También decide no solo cambiar el nombre de Londres por Nuevo Extremo, sino que la traslada al valle de Conando, donde actualmente es la ciudad de Andalgalá.
Gregorio de Castañeda se abandonó a tales atentados y violencias contra los Calchaquís, arrebatándolos para el servicio de Encomiendas y minas, ni más ni menos que como lo hacían los del Paraguay, que las masas de esta parcialidad, unidas a los Thia-kuitas y a los Juries, se levantaron en armas. Desaparecieron de la faz de la tierra las poblaciones principales de Cañete, Córdoba de Calchaquí, Londres, Nieva, y otras de que hablaremos después; a término que las jurisdicciones de la Rioja, Catamarca, Salta y Humahuacae quedaron literalmente arrasadas y cubiertas de escombros hasta que el gobernador del reino mandó sacar de Tucumán a Castañeda, y repuso en el mando a Francisco de Aguirre, no ya como dependiente de Chile, sino como funcionario del Perú de acuerdo con la Real Cédula que acabamos de citar.