Historia de Salta

Nicolás Carrizo

Por Antonio V. Castiglione

ació en Salamanca, en el año 1521 y se estima que habría fallecido en 1582. Fue hombre de confianza de Núñez del Prado y formó parte de su expedición fundadora del año 1550. Lo acompañó en las fundaciones y traslados de las ciudades del Barco n° I (en el año 1550), n° II (en 1551) y n° III (en 1552), lo ayudó a someter a los indios Lules, a los Juríes y a los Diaguitas. Y estuvo también involucrado -directa o indirectamente- en las fundaciones de las ciudades de Santiago del Estero (por Aguirre, en 1553), de Londres (Pérez de Zurita, 1558), Córdoba del Calchaquí (Pérez de Zurita, 1559), Cañete (Pérez de Zurita, 1560), San Miguel de Tucumán (D. de Villarroel, 1565), Talavera de Esteco (Pacheco, 1567), Córdoba de la Nueva Andalucía (J. L. de Cabrera, 1573) y Salta (H. de Lerma, 1582).'

Es muy importante, históricamente, haber estado presente en la fundación de una ciudad, pero también es muy importante haber participado en la fundación de todas las ciudades del Noroeste argentino.

Defendió a Santiago del Estero de los ataques de los indios y ejerció el cargo de Gobernador y Capitán General del Tucumán.

Descubrimiento y conquista del Tucumán

La región del Noroeste fue conocida por el viaje del capitán Diego de Almagro, en 1535. Luego de él, en marzo de 1543, vinieron Diego de Rojas con sus capitanes Felipe Gutiérrez, Nicolás de Heredia, Nicolás Carrizo y Miguel de Ardiles. Todos ellos entraron por la "ruta del Inca", es decir la Puna de Atacama, la Quebrada de Humahuaca y el Valle de Lerma. Diego de Rojas murió en Maquijata, al pie de las Sierras de Guasayán, actual territorio de Santiago del Estero, durante un ataque de los indios. En el año 1550 vino el capitán D. Juan Núñez del Prado, con la finalidad de "poblar un pueblo", enviado por el presidente de la Audiencia de Lima, Lie. Pedro de La Gasea.

Núñez del Prado había organizado una expedición de 200 hombres y partió en 1549 de Potosí. Él avanzó al frente de un grupo de 60, y luego lo siguió con el resto de la tropa su teniente, D. Juan de Santa Cruz, para después reunirse ambas columnas en Chicoana, que era una reducción indígena ubicada en los valles salteños. La función de Santa Cruz era enganchar más soldados, pero a raíz de algunos desórdenes acaecidos no pudo hacerlo, de modo que unos veinte días después Núñez del Prado resolvió no esperar más y continuó hacia Tucumán al frente de sus 60 hombres.

Identificación - Aclaración

Con relación a su nombre, hay que aclarar que en la época de la conquista, colonización y fundación de las primeras ciudades del Noroeste argentino, hubo tres personas casi homónimas y cuya existencia se presta a confusiones: Nicolás Carrizo, Nicolás de Garnica y Nicolás Carrizo de Garnica.

1) No debe ser confundido con Nicolás de Garnica, que nació en 1529, que fue contador del Rey y viviera en Perú y Chile, donde ocupó los cargos de contador, tesorero, factor, veedor de la Real Hacienda, regidor y escribano público, y del Cabildo de Santiago. Fue en 1578 alférez real en Santiago (Chile), y luego oficial real en Potosí (1579). Fue otro de los que llegó con Francisco de Aguirre a fundar Santiago del Estero, en el año 1553.
2) Nicolás Carrizo de Garnica fue hijo de Nicolás Carrizo, nació en 1554 en Santiago del Estero y ocupó los cargos de encomendero , escribano mayor de la Gobernación, alguacil mayor de Santiago del Estero en 1583, alcalde ordinario de primer voto en 1601, y teniente de gobernador en 1602. Falleció en Santiago del Estero en 1625.

Descendencia de D. Nicolás Carrizo

Entre sus hijos tuvo a Bartolomé Carrizo y a Nicolás Carrizo de Garnica.

Nicolás Carrizo de Garnica, el que naciera en el año 1554 y a quien se hizo referencia más arriba, fue el que participó de la fundación de la ciudad de La Rioja. Este contrajo matrimonio con Da. Isabel de Orellana, hija del Capitán Gaspar de Orellana, nacido en Nicaragua y de Da. Isabel de Robles, nacida en Santiago del Estero.

Hay que destacar que Nicolás Carrizo de Orellana (nieto del conquistador Nicolás Carrizo) se casó con Lorenza de Tula Bazán, que era hija de Francisca Bazán de Pedraza y nieta del capitán D. Juan Gregorio Bazán. O sea que contrajeron matrimonio el nieto y la bisnieta de dos camaradas de armas conquistadores.

Otro descendiente suyo, también llamado Nicolás Carrizo, llegó a ser gobernador de la provincia de La Rioja en 1853.

Su actuación

Cuando se fundó la ciudad de Santiago del Estero, el 25 de julio de 1553, se estipuló que los vecinos principales tendrían sus casas frente a la plaza o en las manzanas vecinas a ella. Entre esos vecinos se encontraba Nicolás Carrizo , que para entonces tenía 32 años.

En el año 1554, a los 33 años de edad, Carrizo fue Regidor en el Cabildo de Santiago del Estero, durante el gobierno de Francisco de Aguirre como teniente de gobernador de Pedro de Valdivia. En el acta del 28 de diciembre de 1554 figura en ese carácter . En una declaración testimonial que prestara en 1556, Lorenzo Maldonado manifestó que "los árboles frutales que había enviado Aguirre a Santiago del Estero estaban ya en poder de Nicolás Carrizo".

Carrizo ayudó a Núñez del Prado a someter a los belicosos indios Lules (Tucumán), a los Juríes del Río Salado y a los Diaguitas (Catamarca) . Está acreditado que en 1559, en unas escaramuzas en los Valles Calchaquíes, junto con Julián Sedeño, prendió al cacique "Chumbicha", lo que provocó gran temor entre los indios. Esta aprehensión permitió a Juan Pérez de Zurita fundar la ciudad de Córdoba de Calchaquí.

Defensor de Santiago del Estero

En el año 1562 las hordas acaudilladas por el cacique "Calchaquí" atacaron las poblaciones de Londres, Córdoba y Cañete.

Cuando la noticia llegó a Santiago del Estero todos se preocuparon y se aprestaron para la defensa de la ciudad, que era la única que quedaba en pié. Sabían que los indios se preparaban para destruirla, disponiéndose al asalto. La ciudad se encontraba en armas, profundizaron la fosa, alzaron almenas y puestos de arcabuz, aumentaron el acopio de bastimentos para sufrir el más largo asedio. Un puñado de valientes, entre los que se encontraba don Nicolás, la defendió hasta la llegada de Francisco de Aguirre con nuevos refuerzos .

En 1565 don Francisco de Aguirre envió a los capitanes Nicolás Carrizo y Hernán Mejía de Miraval a dar una batida y reducir a los naturales de la región. En cumplimiento de esas instrucciones, y acompañados de algunos soldados, recorrieron el valle hasta Lules, pacificando y dominando. Esto permitió la posterior fundación de San Miguel de Tucumán.

En el año 1566, cuando fuera arrestado Francisco de Aguirre en un motín organizado por los soldados, Nicolás Carrizo quedó entre los leales junto a los conquistadores Gaspar de Medina, Miguel de Ardiles y Juan Pérez Moreno. Pero en una oportunidad que les fue favorable, regresaron a Santiago del Estero -que estaba en manos de los sublevados- se apoderaron del Cabildo, restablecieron la jurisdicción real, procesaron y ejecutaron a los cabecillas de la rebelión (Heredia y Berzocana).

En 1568 el entonces gobernador Diego Pacheco había encargado al capitán Alonso Gómez que llevara desde Tucumán hacia Perú un convoy con mercaderías, pero ante ataques de indios se refugiaron en Tucumán. Una vez rehecho el convoy, le confiaron su conducción a Nicolás Carrizo, quien cumplió con su cometido, no obstante los reiterados enfrentamientos con los indios.

En noviembre de 1570 el virrey del Perú Francisco de Toledo designa a D. Pedro Diego de Arana para detener a Aguirre. En diciembre una nueva provisión del Virrey ordenaba que Nicolás Carrizo gobernara hasta tanto el Tribunal de la Inquisición resolviera en el proceso abierto contra Francisco de Aguirre.

De acuerdo con las prácticas usuales de la época en América, Carrizo fue acompañado por dos alcaldes y seis regidores, según el acta del Io de enero de 1571 . Fue reemplazado en el cargo de Gobernador por Jerónimo Luis de Cabrera el 17 de junio de 1572.

Durante la gobernación de Carrizo, el Papa Pío V dictó la bula mediante la cual creó el Obispado del Tucumán con sede en Santiago del Estero (el 14 de mayo de 1570). La noticia recién se supo un año después. De modo que le cupo a don Nicolás Carrizo el honor de haber actuado al frente del gobierno el mismo año en que se creó ese obispado.

Dice la Bula: "Nos, escuchando la súplica de nuestro carísimo hijo en Cristo, Felipe II, Rey Católico de las Españas, erigimos y constituimos el predicho pueblo (Santiago del Estero) en ciudad y en ella una iglesia catedral bajo la advocación de San Pedro y San Pablo". Firmado: Papa Pío V, 14 de Mayo de 1570.

"Esta creación constituyó la fiesta más grande de las pocas registradas en su corta historia. A la misa de acción de gracias asistiría el Cabildo, a cuya cabeza iría el Gobernador D. Nicolás Carrizo, antiguo poblador y pacificador de los indios. Formarían las tropas y autoridades militares" .

"El vecindario acudiría lleno de fervor, de devoción y fe, a loar por el Pontífice que había escuchado la voz de Dios y del Rey Felipe II. Repicarían las campanas de la pequeña ermita .

En el año 1571, cuando venía del Perú la familia del ex gobernador D. Juan Gregorio Bazán, éste la fue a esperar. A su regreso, en el Valle de Purmamarca, fue atacado y muerto por los indios humahuacas, junto a su yerno Diego Gómez de Pedraza. Le cupo a Nicolás Carrizo la dolorosa tarea de ir a buscar el cuerpo de su antiguo compañero de conquistas y llevarlo a Santiago del Estero, en cuya Iglesia mayor se celebraron solemnes exequias.

Nicolás Carrizo estaba en la ciudad de Córdoba, en el año 1580 (tendría 59 años de edad), cuando a través de una carta que Gonzalo de Abreu le escribe a su teniente en esa ciudad, Diego de Rubira, se le comunica que su mujer se encontraba mejor de salud .

Según enseña el historiador Sierra , Carrizo fue uno de los vecinos de Santiago del Estero que fundaron la ciudad de Córdoba del Calchaquí.

Existe un plano de la ciudad de Córdoba del año 1577, trazado por Lorenzo Suárez de Figueroa (tomado del Archivo Municipal de Córdoba), en el que figura adonde estaba situada la casa de don Nicolás, precisamente a una cuadra de la plaza. Curiosamente al lado estaba la vivienda de su hijo, don Bartolomé Carrizo .

En el año 1581 (a los 60 años de edad) Nicolás Carrizo regresó a Santiago del Estero. En 1582, estando nuevamente afincado como vecino de Santiago del Estero compareció ante el escribano que anotaba los ofrecimientos de soldados y socorros para asistir a Hernando de Lerma, en Salta. Carrizo compareció y se ofreció a ir personalmente llevando armas (cota o armadura, adarga o escudo de cuero y arcabuz), alimentos, tres caballos de guerra y uno de ellos armado de todas las armas, 12 caballos de carga, 40 carneros y 50 cabras .

En 1582 acompañó a Hernando de Lerma a Talavera a la fundación de Salta, ese mismo año.

Hay que destacar que fue uno de los que salvó la existencia de Santiago del Estero. Ocurrió que en cierto momento los españoles de la ciudad estaban abrumados y mortificados y pensaban en abandonar el lugar y buscar tierras más hospitalarias. Incluso no había sacerdotes que los asistieran espiritualmente. Nicolás Carrizo, junto con otros, cruzó la Cordillera a buscar un sacerdote en Chile y trajeron al clérigo Cedrón quien hizo renacer la fe de los pobladores, y trajeron semillas (trigo, cebada, algodón, sarmientos de vid, y árboles frutales). Esas semillas fueron el fundamento de la futura prosperidad del Tucumán .

Para que se tenga una idea aproximada de las penurias que pasaban esos conquistadores y primeros pobladores, parafraseamos a Orestes Di Lullo: "Hambres, pestes, desavenencias, rencores, marchando meses y meses entre desiertos, salitrales, e inmensos campos anegados, donde no se veía un árbol, ni una sombra, bajo la inclemencia de un sol de fuego, o entre las piedras de las montañas, sin abrigo, agarrotados de frío, atravesando ríos y riachos y acosados incesantemente por los indios, que hacíanles dura, dolorosa, macabra la jornada" .

Debe tenerse presente que en ese tiempo -Siglo XVI- estos conquistadores se trasladaban desde Santiago del Estero hacia La Serena y Copiapó (Chile) a través del paso de San Francisco (actualmente Catamarca), por la Cordillera de los Andes, y también hacia Bolivia y Perú, sea a pie, sea a caballo, siendo distancias tan grandes," terrenos agrestes, sin agua, y atacados por los indios tanto en el viaje de ida como en el de regreso. Y lo hacían llevando o trayendo animales, semillas, granos, mercaderías, mujeres, niños, sacerdotes, etc.

Fuente: http://www.fundacioncultural.org/revista/nota3_32.html

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